GENERAL - 05-10-2018

¿Cómo saber si mi hijo sufre el Trastorno Obsesivo Compulsivo ?

Sentir ansiedad o preocupación es normal y generalmente se manifiesta cuando nos exponemos a situaciones de estrés e incertidumbre como, por ejemplo, hablar en público, esta emoción nos ayuda a ser más productivos y eficientes en las cosas que hacemos, sin embargo, las dificultades aparecen, cuando sin motivo alguno, se muestran los síntomas o el nivel ante un acontecimiento totalmente desproporcionado respecto al peligro real que supone.

Pues bien, la ansiedad se divide en diferentes tipos de trastornos, pero el más complejo de todos es el Trastorno Obsesivo Compulsivo (TOC), trastorno que se define como la aparición de ideas obsesivas recurrentes, a pesar de que la persona identifica lo ilógico de sus ideas, las hacen sufrir y no puede evitar dejar de pensar en ellas.

Según estadísticas del NYU Child Study Center de los Estados Unidos, institución que se dedica a la investigación, prevención y tratamiento de problemas de salud mental en niños y adolescentes, sostiene que 1 de cada 40 adultos y 1 de cada 200 niños se ven afectados por esta enfermedad.

Para los expertos, este mal afecta a varones y mujeres por igual, y por lo general, comienza entre los 7 y los 25 años, afirman los investigadores del instituto.

Los síntomas más comunes del TOC entre los niños y adolescentes son:

  • Temor a la suciedad o los gérmenes
  • Temor a la contaminación
  • Necesidad de simetría, orden y precisión
  • Obsesiones religiosas
  • Preocupación por los desechos del cuerpo
  • Pensamientos sexuales o agresivos
  • Temor a sufrir una enfermedad o un daño, o a que esto le ocurra a un familiar
  • Sonidos o palabras no deseados

Algunas recomendaciones si evidenciamos que nuestros hijos pueden padecer de TOC.

  • Llevarlo a una evaluación psicológica.
  • Si el trastorno ya está presente por más de 6 meses llevarlo a un especialista médico para trabajar a corto plazo y se pueda estabilizar.
  • Seguir un tratamiento psicológico que ayude a racionalizar sus ideas
  • Tener mucha paciencia con el niño y entenderlo
  • Ponerlo en talleres de su interés para que lo mantengan ocupado.

Recordemos que estos niños son muy hábiles y podemos encaminarlos de manera positiva para su futuro.

 

Ps. Carla Muñoz Córdova
Departamento Psicológico / Futura Schools – Paucarpata

 

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